domingo, 18 de octubre de 2009

La ingesta de chocolate es la terapia más placentera contra el dolor según un estudio realizado por la Universidad de Chicago

Salud

Un estudio realizado en la Universidad de Chicago asegura que ese alimento activa una parte del cerebro que alivia el dolor.

Investigadores norteamericanos descubrieron que comer chocolate u otro alimento placentero contribuye a aliviar el dolor, reveló el miércoles la revista Journal of Neuroscience.

El estudio dirigido por Peggy Mason, profesora de Neurología de la Universidad de Chicago y Hayley Foo, investigador de Neurobiología, indica que el chocolate activa una parte del cerebro que alivia el dolor.

Los científicos demostraron que incluso el agua tiene el mismo efecto.

Estudios anteriores habían demostrado que comer podía aliviar el dolor, pero la más reciente investigación atribuye poderes analgésicos al comer y beber sin tener hambre o sed.

Durante las pruebas, los investigadores dieron a ratas agua, chocolate y agua edulcorada mientras calentaban el suelo de la jaula con una bombilla.

Los animales reaccionaron levantando la pata del suelo rápidamente. Sin embargo, cuando estaban comiendo o bebiendo su reacción era mucho más lenta, independientemente de que fuera chocolate o agua.

A pesar de que en otros estudios se había relacionado el alivio del dolor con comida rica en azúcar, "esto nos demuestra que no tiene nada que ver con la ingestión de calorías'', explicó Mason.

"El agua no tiene calorías, la sacarina no tiene azúcar, pero ambos tienen el mismo efecto que los trozos de chocolate'', explicó.

El estudio descubrió que cuando se les da una comida azucarada o una bebida, los animales producen menos niveles de glococorticoide como respuesta a una situación de estrés.

Cuando el experimento se hizo con quinina, una bebida amarga que provoca desagrado en las ratas, los animales reaccionaron igual que cuando no estaban comiendo.

Los investigadores indicaron que una parte del cerebro, llamada raphe magnus, interactúa para aplacar el dolor mientras los animales comen y beben.

Se trata del primer estudio que demuestra que este efecto analgésico natural se produce mientras los animales están ingiriendo alimentos o líquidos, incluso si no tienen apetito, pero solo si se trata de algo que les resulta placentero, no cuando toman algo que les produce rechazo.

Mason consideró que el efecto puede ser el mismo en las personas, ya que estudios anteriores habían demostrado, por ejemplo, que los bebés sufren menos el dolor del pinchazo de una vacuna si se les da una bebida azucarada.

No obstante, Mason recordó que el azúcar en exceso no es recomendable y que el agua tiene el mismo efecto, por lo que instó a los médicos a sustituir los caramelos que suelen dar a los niños por un vaso de agua.

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