sábado, 9 de abril de 2011

El presidente y el congreso llegan a un acuerdo minutos antes de cumplirse el plazo para evitar la parálisis del gobierno de los Estados Unidos

Cerca de la medianoche el presidente Barack Obama anunció el recorte al presupuesto de gastos en US$ 38.500 millones. La decisión se tomó una hora antes del cierre del plazo.

El presidente de Estados Unidos Barak Obama saludó el viernes, cerca de la medianoche, el acuerdo duramente alcanzado con los republicanos para evitar el cierre de servicios federales, diciendo que los recortes del presupuesto serán dolorosos pero necesarios debido al déficit.

Obama hizo estas declaraciones en el Salón Azul de la Casa Blanca con el fondo del obelisco del monumento a Washington en el National Mall.

"Me complace anunciar que mañana, el monumento a Washington, así como todo el gobierno federal, estará abierto para trabajar", señaló.

"Este acuerdo entre demócratas y republicanos en nombre de todos los estadounidenses es sobre un presupuesto que invierte en nuestro futuro al tiempo que realiza el mayor recorte anual de gastos de nuestra historia".

"Algunos de los recortes que acordamos serán dolorosos y no los hubiera hecho en mejores circustancias.

Pero comenzar a vivir dentro de nuestros medios es la única manera de proteger esas inversiones que ayudarán a Estados Unidos a competir por nuevos empleos", afirmó

El líder republicano de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, John Boehner, declaró a sus compañeros de partido que alcanzó un acuerdo con la Casa Blanca para evitar una parálisis del gobierno, informaron altos funcionarios.

"Tenemos un acuerdo", dijo Boehner a los representantes republicanos durante una reunión a puerta cerrada con una fuerte carga emocional, según un legislador y un asesor que estuvieron en las negociaciones.

Dos altos asesores demócratas del Senado confirmaron que los congresistas y la Casa Blanca alcanzaron un acuerdo general para recortar unos 38.500 millones de dólares en gastos en el resto del año fiscal que concluye el 1 de octubre.

El acuerdo también removió lo que los demócratas consideraban el mayor obstáculo: una medida diseñada por los republicanos que quitaba fondos federales a las clínicas de control parental donde se practican abortos.

Con casi una hora antes del cierre del plazo tras el cual se hubiera desatado una dolorosa parálisis del Estado, las dos partes también acordaron trabajar en una medida "puente" a corto plazo para mantener en marcha la administración por unos días mientras se redacta el acuerdo principal.

Si no se hubiera resuelto esta disputa el Estado hubiese estado obligado a trabajar a mínimos en casi todas sus instituciones y cerrar numerosos espacios públicos como museos y parques nacionales.

Esto iba implicar además que los soldados estadounidenses reciban su pago con retraso.

En total, se estimaba que el potencial "cierre" del gobierno afectaría a unos 800.000 funcionarios que iban a ser enviados a casa -sin sueldo- si el Estado se quedaba sin fondos por falta de un acuerdo.

No es la primera vez que Estados Unidos se enfrenta a esta situación. Ya sucedió hace 15 años, al entonces presidente -también demócrata- Bill Clinton.

Pero en aquella ocasión Estados Unidos no estaba sumido en una recesión. Fuente: AFP

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