martes, 27 de julio de 2010

Cuba celebra los 57 aniversario del asalto al Cuartel Moncada sin Chávez ni Fidel, Raúl se mantuvo en silencio el día de la Revolución

Los cubanos esperaban anuncios económicos, pero no hubo discurso presidencial en los actos por el 57 aniversario del asalto al Cuartel Moncada.

El venezolano envió al ministro de Finanzas, Alí Rodríguez Araque.

Raúl Castro, no habló ante la multitud reunida en Santa Clara, frustrando las expectativas que se habían generado en la isla sobre anuncios de reformas económicas.

La bloguera cubana Yoani Sánchez, una de las más populares opositoras a La Habana, publicó a través de Twitter que "al no hacer discurso, Raúl Castro adopta el menor grado de compromiso político y público con posibles cambios. 3 tazas de inmovilismo".

Uno de los primeros oradores en Santa Clara fue el enviado de Hugo Chávez, el ministro de Finanzas, Alí Rodríguez Araque.

"Es muy profundo el compromiso para hablar en esta hora, donde, de nuevo, una sombra peligrosa se extiende sobre nuestro continente amenazando con la guerra, con la opresión al pueblo que durante siglos ha batallado por su dignidad".

Rodríguez Araque reavivó así las denuncias Chávez sobre un inminente ataque de Estados Unidos a Venezuela, a través de territorio colombiano.

"Cómo justificó Estados Unidos, la invasión a Cuba, cómo justificó (Adolf) Hitler, cómo justificaron los estadounidenses su invasión a Irán.

Ya pienso que Bin Laden fue también una justificación para invadir Irak. Trajo la desmoralización y con ello el consumo de drogas. Eso convirtió a Colombia en el principal productor de droga en la región", dijo Rodríguez Araque

"Somos bolivarianos -Rodríguez Araque, tenemos vocación por la unida, por la paz. Odiamos la guerra. Somos un pueblo pacífico queremos trabajar en paz. Pero si nos obligan que sepan los imperialistas que somos como el quebracho, una madera con la que se rompen las hachas".

El vicepresidente primero de Cuba, José Ramón Machado Ventura, afirmó hoy que el gobierno de la isla continuará tomando decisiones para superar las "deficiencias" del país, pero lo hará a su ritmo y sin "improvisaciones".

"Continuaremos el estudio, el análisis y la toma de las decisiones que conduzcan a superar nuestras deficiencias en todos los órdenes, y perfeccionar nuestra sociedad", indicó Machado Ventura durante el discurso que pronunció en el acto.

Además, insistió en que el gobierno cubano actuará "sin soluciones populistas, demagógicas o engañosas" y no se conducirá "por campañas de la prensa extranjera".

"Proseguiremos con sentido de responsabilidad, paso a paso, al ritmo que determinemos nosotros, sin improvisaciones ni precipitaciones, para no errar y dejar atrás definitivamente errores o medidas que no se avienen a las condiciones actuales", agregó.

Cuba celebra en estos momentos en Santa Clara la mayor fiesta de la Revolución con expectativas por anuncios de apertura económica del presidente Raúl Castro y una reaparición de Fidel Castro, pero sin su principal aliado, el gobernante venezolano Hugo Chávez, que canceló su viaje a la isla por la crisis con Colombia.

Raúl Castro pronunciará el discurso del acto del 26 de julio, Día de la Rebeldía Nacional, en esta histórica ciudad, 280 km al este de La Habana, donde reposan los restos del guerrillero argentino Ernesto Che Guevara.

Raúl, que relevó a su hermano Fidel Castro en julio de 2006, debe responder a demandas de cambios con medidas que serán analizadas por el Parlamento el 1 de agosto, y abordar el plano político, que en lo internacional está centrado ahora en su decisión de excarcelar a 52 opositores.

Chávez, quien tenía previsto llegar a La Habana la noche del domingo, anunció en Caracas la suspensión de su viaje debido a que dijo contar con "información de inteligencia" que sugiere el peligro de una "agresión" a Venezuela desde Colombia.

El mandatario venezolano rompió relaciones con Colombia el jueves, luego que Bogotá denunciara ante la OEA la presencia de guerrilleros colombianos en territorio de Venezuela.

Aunque Raúl encabezará el acto, Fidel salió el sábado vistiendo camisa verde olivo a un acto en las afueras de La Habana, lo cual alimentó la incógnita sobre si asistirá al festejo de los 57 años del asalto al Cuartel Moncada, primera acción armada de la revolución que triunfó el 1 de enero de 1959.

Cuatro años después de ceder el mando por una crisis de salud que estalló justo en la fiesta del 26 de julio, Castro, que en tres semanas cumple 84 años, hizo este mes cinco visitas públicas y dio una entrevista de televisión, en los que lució más ágil y con fluidez al hablar.

"Me gustaría verlo en Santa Clara, pero no sé si tiene salud para eso", dudó María Del Jesús, administradora de 42 años.

"Lo veo con energía, pero volver a su cargo, no lo creo. Ya es un hombre muy mayor", dijo Pablo García, empleado de una cafetería, de 40 años.

Aunque retirado del gobierno, Fidel conserva el poderoso cargo de primer secretario del Partido Comunista.

Muchos cubanos y analistas ven en su intensa actividad un aval a la liberación de presos políticos, pero también una influencia en la lentitud de los "cambios estructurales" que anunció Raúl.

"Dijo que cambiarían algunas cosas y nada todavía. Hay que subir los salarios -de 20 dólares en promedio-, que no alcanzan para nada, y crear una cultura de trabajo", dijo Julio González, vendedor y ex militar de 70 años.

A los cubanos los agobia la escasez de alimentos y el alto costo de la vida, pese a la canasta básica subsidiada y a la educación y la salud gratuitas; mientras el Gobierno, en crisis de liquidez, recorta gastos mientras busca pagar deudas y aumentar la producción.

Aunque Raúl Castro eliminó el igualitarismo salarial, persiste la burocracia, el desestímulo, el arrastre del paternalismo estatal, el desorden y la corrupción.

Un millón de empleos sobran en una fuerza laboral de cinco millones y el país importa 1.500 millones de dólares en alimentos, pese a que el Gobierno dio en usufructo un millón de hectáreas de tierras ociosas.

En una economía 95% del Estado, economistas afines y opositores creen que Raúl debe abrirse a la iniciativa privada, permitiendo pequeños negocios y cooperativas urbanas en bienes y servicios, como hizo con las peluquerías.

"Mi hijo quedó desempleado y está en la casa haciendo papas rellenas para vender. Esperamos que Raúl anuncie que podemos poner un negocio para ganarnos la vida", afirmó Alicia Pérez, ex enfermera de 72 años.

La economía puede caer en el "estancamiento o recesión" sino acelera los cambios y "estimula la productividad y los ingresos", advirtió el economista Pavel Vidal.

Raúl Castro, de 79 años, sostiene que la isla comunista debe "actualizar" sin prisas su modelo económico, sin "recetas" del capitalismo. Fuente: AFP/EFE

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